Morena y PRI convierten el Senado en ring por pleito entre diputados

El Patio del Federalismo del Senado se convirtió en escenario de un altercado entre los diputados federales Arturo Ávila, de Morena, y Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, del PRI, durante la sesión de la Comisión Permanente.
La tensión surgió después de que Ávila criticara al dirigente nacional priista, Alejandro Moreno, por el proceso de desafuero y las investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades patrimoniales.
Gutiérrez Mancilla abordó al morenista y, tras un saludo aparentemente protocolario, le dio una fuerte palmada en el hombro y el pecho. El gesto diplomático duró poco y los reclamos comenzaron frente a periodistas y legisladores.
La conversación escaló a insultos, jaloneos y empujones. Ávila pidió repetidamente que no lo tocaran y acusó al priista de amenazarlo, mientras ambos terminaron frente a frente, literalmente.
Durante el momento más tenso, Gutiérrez Mancilla sujetó brevemente del cuello a Ávila e intentó cerrarle el paso. Terceras personas tuvieron que intervenir para separar a los legisladores y evitar que la sesión incluyera una función de lucha libre.
El priista acusó a Ávila de defender un “narcorégimen” y de lanzar descalificaciones bajo protección política. El morenista respondió llamándolo “porro” y aseguró que fue enviado por Alejandro Moreno para intimidarlo.
El episodio dejó críticas para ambos: uno recurrió al contacto físico para reclamar y el otro respondió con empujones e insultos. Entre acusaciones de autoritarismo y delincuencia, Morena y PRI mostraron que la confrontación política también puede quedarse sin argumentos.



