
Ni la lluvia apagó la fiesta en Puebla. Miles de personas abarrotaron la plancha del Zócalo para celebrar el 216 aniversario del inicio de la Independencia entre banderas, música y antojitos mexicanos.
Desde horas antes, familias enteras caminaron por el Centro Histórico en busca del mejor lugar. Paraguas e impermeables se mezclaron con sombreros, rostros tricolores y celulares listos para grabar.
Alejandro Armenta apareció en el balcón del Palacio Municipal acompañado por el alcalde José Chedraui y representantes de los poderes Legislativo y Judicial, ante una multitud que respondió con gritos y aplausos.
El momento más significativo llegó cuando el gobernador lanzó una arenga poco habitual: “¡Vivan las madres y familias buscadoras!”, en reconocimiento a quienes recorren Puebla para encontrar a sus seres queridos desaparecidos.
La frase colocó por unos segundos una de las heridas más dolorosas del estado en el centro de la celebración. Entre el ambiente festivo, el mandatario hizo visibles a las familias que mantienen su búsqueda pese al paso del tiempo.
Armenta también recordó a Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz Téllez-Girón, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra y Carmen Serdán, además de lanzar vivas por Puebla, la libertad y la soberanía nacional.
Después llegaron el repique de campana, la bandera ondeando desde el balcón y los fuegos artificiales. La verbena continuó con música regional, puestos de comida y el esperado concierto de Gloria Trevi.
Mientras Puebla seguía de fiesta, Claudia Sheinbaum encabezó desde Palacio Nacional su segundo Grito como presidenta, frente a un Zócalo capitalino repleto de asistentes.
La mandataria lanzó 21 vivas y recordó a los héroes y heroínas de la Independencia. Este año incluyó a Antonia Nava, La Generala, además de reconocer a los pueblos afromexicanos y las comunidades migrantes.
Sheinbaum cerró con llamados a la dignidad, libertad, igualdad, justicia y soberanía de México. Tras tocar la Campana de Dolores, los fuegos artificiales iluminaron la plaza y el grupo Intocable retomó el concierto.



