
Hay discos que te invitan a bailar y hay otros que entran a tu casa, tiran la puerta abajo y te cambian la vida para siempre. Eso fue exactamente lo que me pasó en 1997 cuando The Chemical Brothers sacaron Dig Your Own Hole. Con este álbum, la música electrónica dejó de ser solo para unos cuantos y la cambió para siempre.
A finales de los noventa, la fiesta y los clubes estaban creciendo, pero todavía había una pared enorme entre la gente que escuchaba rock y los que preferían la electrónica. Dig Your Own Hole destruyó esa pared de un solo golpe. Tom Rowlands y Ed Simons no querían hacer música de fondo para relajarse. Ellos querían ruido, energía y actitud. Agarraron la fuerza del rock, lo sucio del punk y lo metieron todo en ritmos de batería súper rápidos y pesados. Así fue como crearon el famoso sonido Big Beat, logrando algo increíble; sacar la electrónica de los sótanos oscuros y las fiestas clandestinas de Manchester para llevarla a los escenarios principales de los festivales más grandes del mundo.
El disco arranca con toda la energía posible. “Block Rockin’ Beats” llega con un bajo distorsionado y una batería que no te deja quedarte sentado. No hay tiempo ni para tomar aire. A medida que avanza el álbum, canciones como “Electrobank” e “It Doesn’t Matter” te meten en una montaña rusa de sonidos que suenan a alarmas, sirenas y pura adrenalina.
Pero el momento más loco del disco llega con “Setting Sun”, donde canta Noel Gallagher, el vocalista de Oasis. En ese momento, Oasis era la banda de rock más grande del planeta, así que ver a Noel metido en un tema electrónico fue un espera un minuto, ¿que es esto?. La canción es una explosión de psicodelia ruidosa que demostró que se podía hacer rock verdaderamente pesado usando computadoras y samplers en lugar de la típica formación de guitarras, bajo y batería.
Ahora bien, lo mejor de Dig Your Own Hole es que no es solo ruido por hacer ruido. Detrás de todo el volumen hay dos genios que sabían perfectamente lo que hacían. La prueba es la canción que cierra el disco. “The Private Psychedelic Reel”. Es un tema largo, de más de nueve minutos, que te lleva por un viaje increíble. Empieza poco a poco y va creciendo hasta convertirse en algo mágico y emocionante. Ahí te das cuenta de que Tom y Ed no solo eran buenos para la fiesta, sino que eran verdaderos maestros para componer música.
Al final, Dig Your Own Hole es un disco sucio, ruidoso y lleno de energía. Fue el álbum que le demostró a todo el mundo que los sintetizadores y las computadoras también podían tener el alma de un disco de rock, ser agresivas y poner hacer voltear a los amantes de las guitarras. Han pasado más de tres décadas desde que salió, pero si lo pones hoy a todo volumen, se te sigue poniendo la piel de gallina igual que el primer día.



