Donald Trump e Infantino en el ojo del huracán por perdonar una tarjeta roja
Javier Tebas y Jürgen Klopp destrozaron a la FIFA tras revelarse que Gianni Infantino retiró una suspensión al futbolista Folarin Balogun por petición de Donald Trump.

El Mundial 2026 enfrenta su mayor crisis de credibilidad institucional y política. El presidente de la liga española, Javier Tebas, se sumó a una ola de duras críticas internacionales contra el mandatario de la FIFA, Gianni Infantino, tras estallar el escándalo que involucra al delantero estadounidense Folarin Balogun. Al atacante norteamericano se le retiró de forma exprés la suspensión obligatoria por una tarjeta roja, luego de trascender públicamente que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una llamada directa a Infantino para exigir una revisión de la sanción.
Para Javier Tebas, este suceso no representa una simple anécdota o un error aislado de arbitraje, sino “la punta del iceberg de un modelo de gobernanza que lleva muchos años deteriorando la credibilidad” del máximo organismo del fútbol. El directivo español fue tajante al señalar que el balompié mundial merece instituciones transparentes y que rindan cuentas, sentenciando que las determinaciones unilaterales, discrecionales y arbitrarias de la FIFA erosionan por completo la confianza de las ligas, los clubes, los futbolistas y los aficionados. A las críticas se sumó el estratega alemán Jürgen Klopp, quien calificó la injerencia gubernamental como una “locura” que pone todo el sistema deportivo en tela de juicio: “Este es nuestro deporte, no el de ellos”, declaró el exentrenador del Liverpool.
La indignación ha escalado al plano político y diplomático europeo. En el Reino Unido, figuras como David Bernstein, expresidente de la Federación Inglesa de Fútbol (FA), señalaron que el acto atenta contra la aplicación mundial de las normas de juego limpio, mientras que Ed Davey, líder del partido de los Liberal Demócratas, exigió abiertamente la salida del dirigente de la FIFA: “Infantino debe irse. La Copa del Mundo pertenece a los aficionados, no a gánsteres como Trump”, aseveró.
La crisis ya tocó las puertas del Parlamento Europeo, donde decenas de diputados liderados por Barry Andrews, Lara Wolters y Niels Fuglsang calificaron el perdón a Balogun como “una vergüenza y una perversión de la justicia”. Los legisladores, que ya suman el respaldo de 35 colegas, promueven una iniciativa para que las asociaciones de fútbol de la Unión Europea presionen al Comité de Ética de la FIFA. El objetivo es abrir una investigación formal contra Infantino por violar la neutralidad política, rastreando no solo el impacto de las presiones de la Casa Blanca en este partido, sino también el trasfondo de decisiones controvertidas como el haber otorgado previamente a Donald Trump el Premio de la Paz de la FIFA. Incluso leyendas de la cancha como Gary Lineker sugirieron en el pódcast The Rest is Football que el seleccionador de EE.UU., Mauricio Pochettino, debió dar un mensaje de ética dejando fuera al ariete en la posterior derrota de su equipo por 4-1 ante Bélgica.



