Gusano barrenador en Puebla: La plaga se dispara con 35 casos y ubica a los perros como puente de contagio
En cuatro meses, Puebla escaló al cuarto lugar nacional en contagios de gusano barrenador en humanos, con 35 casos confirmados ligados a la pobreza, la vejez y el contacto con perros infectados.

La propagación de la miasis provocada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax encendió las alarmas sanitarias en la entidad. Tras detectarse el primer paciente en marzo de 2026, la Secretaría de Salud acumuló 35 casos confirmados y 50 notificados al inicio de julio, situando a Puebla como el cuarto estado con mayor incidencia a nivel nacional. La plaga, erradicada de México en 1991 y reaparecida a finales de 2024, ataca principalmente a sectores en situación de extrema vulnerabilidad.
El perfil de los infectados revela un patrón marcado por la pobreza y la edad avanzada: el 70% supera los 60 años y el 75% son varones ubicados en municipios de la Sierra Norte, Sierra Negra y el Valle de Tehuacán. Las larvas se alojan en heridas abiertas o mucosas no atendidas, destruyendo el tejido en menos de 24 horas. La distribución epidemiológica concentra el 60% de las notificaciones en solo dos distritos sanitarios: Tehuacán (18 casos) y Zacapoaxtla (12 casos), seguidos por Huauchinango y Tepexi de Rodríguez.
La respuesta oficial a solicitudes de información desveló que 29 de los 35 pacientes confirmados convivían estrechamente con animales. Puebla encabeza el país en perros infectados —con 122 casos caninos activos reportados por el Senasica—, situando a las mascotas del hogar por encima del ganado bovino u ovino. Los especialistas advierten que las peleas entre perros callejeros o comunales generan las heridas iniciales donde la mosca deposita sus huevos, convirtiendo a los caninos en el principal puente biológico de transmisión hacia las familias de las zonas serranas.
Por qué es importante
El repunte del gusano barrenador transforma una crisis pensada originalmente como de control ganadero en un grave problema de salud pública y bienestar animal. La rápida propagación en zonas rurales expone la falta de acceso a servicios médicos oportunos y la urgencia de aplicar medidas de control canino para frenar contagios en comunidades aisladas.
El panorama general
A nivel nacional, México acumula cientos de casos repartidos en una veintena de entidades tras el reingreso de la plaga por la frontera sur. Puebla destaca por la velocidad de su curva de contagio, pasando de un caso aislado en marzo a cerca de cuarenta en julio, impulsado por la densidad de perros infectados en municipios como Huauchinango, Zacatlán, Xicotepec y Tehuacán.
La cifra
- 83% de los infectados con prueba positiva (29 de 35 personas) convivían directamente con animales, liderando los perros con 19 registros de contacto.
El impacto
La emergencia sanitaria impacta negativamente en la salud de los adultos mayores en marginación, sobrecarga las brigadas epidemiológicas del Senasica y la Secretaría de Salud, y genera estigmatización social que provoca que enfermos oculten sus heridas por temor al rechazo comunitario.
¿Cómo me afecta?
Si reside o transita por municipios de la Sierra Norte o Tehuacán, es indispensable curar y cubrir de inmediato cualquier herida abierta en personas y mascotas, curar lesiones por peleas en perros domésticos y reportar la presencia de gusaneras o larvas en animales al centro de salud o brigada ganadera más cercana.
Lo que sigue
Se prevé que la Secretaría de Salud y el Senasica intensifiquen las campañas de curación, desparasitación y control canino en las juntas auxiliares de Tehuacán y Zacapoaxtla para cortar la cadena de transmisión comunitarias.



