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Puebla brilla como gigante automotriz, pero se hunde en empleo informal y hogares a oscuras

Puebla figura entre los estados con mayor desabasto eléctrico y un crecimiento del 5% en empleo informal, evidenciando el rezago social frente al auge automotriz.

El estado de Puebla enfrenta una profunda contradicción estructural en su modelo de desarrollo económico y social. A pesar de consolidarse como uno de los polos industriales más dinámicos del país, la entidad federativa arrastra rezagos históricos en sus servicios públicos elementales y en la calidad de su mercado laboral. Datos recientes evidencian una marcada brecha entre la expansión de los grandes consorcios fabriles y las carencias básicas que padece un porcentaje significativo de la población en territorio poblano.

Por un lado, el sector de la manufactura pesada y la fabricación de autopartes mantiene una tendencia de fuerte crecimiento, impulsado por las cadenas de suministro globales y la exportación. Sin embargo, este auge industrial no ha logrado derramar el bienestar económico de manera equitativa. Entre los años 2018 y 2023, el empleo informal en la entidad registró un incremento de casi el 5 por ciento. Este comportamiento demuestra que una parte sustancial de la fuerza laboral disponible se encuentra desprovista de prestaciones de ley, seguridad social y contratos estables, refugiándose en el comercio informal o en empleos precarios debido a la insuficiencia del sector formal para absorber la demanda laboral.

A la par de la precarización laboral, Puebla se ha colocado en una posición crítica a nivel nacional en materia de infraestructura básica. El estado se ubica actualmente dentro de las 10 entidades federativas con el mayor número de hogares que carecen por completo de acceso al suministro de energía eléctrica.

Las quejas ciudadanas por falta de luz y la ausencia de redes de electrificación en comunidades marginadas —tanto rurales como en las periferias urbanas— contrastan de forma drástica con el alto consumo energético de los parques industriales instalados en las zonas metropolitanas.

Esta dualidad expone las limitaciones de las políticas públicas de desarrollo implementadas en los últimos años. Los especialistas señalan que, si bien la atracción de inversiones automotrices es vital para el Producto Interno Bruto estatal, el crecimiento económico resulta incompleto si no se acompaña de una inversión agresiva en servicios públicos esenciales y en la formalización de los trabajadores.

El reto prioritario para las administraciones actuales radica en cerrar esta brecha, garantizando que el brillo de la modernidad industrial llegue también a los hogares que hoy permanecen a oscuras.

Gabriel Becerra

Gabriel Becerra Dingler es comunicador, mercadólogo y emprendedor mexicano especializado en comunicación estratégica, periodismo y desarrollo de contenidos para los sectores energético, industrial y económico.

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