
El sector gastronómico de la entidad enfrenta una severa racha económica en el primer semestre de 2026. Arturo Delgado, presidente de la Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicio A. C. (Aprepsac), reveló que la constante alza en costos directos e indirectos —con especial peso en las tarifas de energía eléctrica, rentas y cargas fiscales— ha forzado el cierre definitivo de decenas de negocios.
Esta ola de cierres no solo afecta a establecimientos con años de trayectoria en la capital y municipios conurbados, sino que impacta de manera directa a emprendimientos impulsados por jóvenes egresados de gastronomía. La inviabilidad financiera en meses de baja demanda ha provocado la pérdida de puestos de trabajo para personal de cocina, meseros y la cadena local de proveedores.
Frente a este escenario desfavorable, la industria restaurantera apuesta a la temporada tradicional del chile en nogada como un tanque de oxígeno económico. Con una proyección estatal de venta que oscila entre los 4.5 y 5 millones de piezas, los establecimientos prevén un repunte en sus ventas de hasta un 80% impulsado por el turismo regional de la Ciudad de México, Veracruz y Jalisco.
Por qué es importante
Para la economía local y la oferta culinaria de la entidad, el cierre de hasta 70 unidades de negocio refleja la fragilidad de los micro y pequeños comercios ante las presiones inflacionarias y tarifarias. La subsistencia del sector restaurantero es clave para la generación de empleo no profesionalizado y para mantener la posición de la región como uno de los principales destinos turísticos gastronómicos del país.
El panorama general
El fenómeno observado en 2026 le da continuidad a las pérdidas registradas en el sector durante ejercicios anteriores en la zona metropolitana. El encarecimiento de los insumos básicos y los servicios fijos obligan a los empresarios a depender de ventanas estacionales específicas —como la temporada del chile en nogada— para balancear sus presupuestos y evitar la quiebra en los periodos de menor liquidez.
La cifra
- De $250 a $900 pesos es el rango de precios en que se comercializa el chile en nogada en la entidad, variando de acuerdo a la infraestructura del establecimiento y la insumos regionales utilizados.
El impacto
La situación afecta la estabilidad del empleo en el sector servicios, compromete las inversiones de los jóvenes graduados en gastronomía y presiona a los productores agrícolas de las faldas del Izta-Popo para mantener la oferta de insumos tradicionales como la manzana panochera, la pera de leche y la nuez de Castilla.
¿Cómo me afecta?
Como consumidor o trabajador en Puebla, este contexto se traduce en una menor variedad de opciones gastronómicas locales, ajustes a la alza en los precios finales del menú y una mayor rotación de personal en los establecimientos de alimentos y bebidas de la capital y municipios como Atlixco.
Lo que sigue
Se prevé que la Aprepsac y el gremio gastronómico intensifiquen las campañas de promoción turística durante el resto de julio y agosto para maximizar la derrama económica de la temporada estival.



