
Directores jóvenes salidos de internet, como Curry Barker con “Obsesión”, están revitalizando la taquilla al conectar con nuevas audiencias, superando a las franquicias nostálgicas repetitivas.
El fin de semana pasado ocurrió un suceso curioso en los resultados de la taquilla estadounidense. Se estrenó The Mandalorian and Grogu y debutó en primer lugar de taquilla; pero lo verdaderamente llamativo fue que Obsesión, ubicada en segundo lugar, aumentó sus ingresos un 39% respecto a su fin de semana de estreno. ¿Por qué esta película de bajo presupuesto y con un título genérico está entonces generando másconversación?
Obsesión es una cinta que costó 750,000 dólares, una cifra mínima en comparación de cualquier producción mediana de Hollywood y más si se compara con los 165 millones que costó Mandalorian and Grogu. Su presentación inicial se dio en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2025, en el cual Focus Features la adquirió para su distribución internacional. El director y escritor de la película es Curry Barker de 26 años, quien proviene de su propio canal de comedia de YouTube. Al día de hoy, la película lleva recaudados 90 millones de dólares (y contando) a nivel mundial.
Barker no es el primer cineasta emergente de YouTube. Se une a otros creadores de contenido que ya han realizado y estrenado películas en salas de cine, como Chris Stuckmann, Markiplier, los hermanos Philippou y Zach Cregger. Lo interesante es lo que estos nuevos cineastas tienen en común: no solo hicieron escuela con videos en internet, sino que sus obras de cine se anclan al género del terror, todos tienen menos de 40 años y han filmado sus películas con presupuestos mínimos, lo cual las ha hecho redituables, además de que han podido estrenar sus cintas en cines con distribución internacional.
En la década de los años setenta, un grupo de jóvenes directores irrumpieron en Hollywood para dirigir películas arriesgadas y novedosas; nombres como Steven Spielberg, George Lucas, Martin Scorsese o Francis Ford Coppola pertenecen a esta generación y ellos provenían de escuelas de cine y de hacer películas para television o de bajo presupuesto antes de dar su gran salto a la fama. Décadas más adelante, en los ochenta y noventa, otra generación de cineastas empezó a emerger, pero ahora provenientes de la industria de la publicidad y del videoclip; es así como iniciaron lascarreras de talentos como David Fincher, Ridley Scott, Michael Bay o Michel Gondry.
Antes los directores provenían de las escuelas, de los festivales, de hacer comerciales o videos musicales; hoy, empiezan a provenir de redes sociales o de la cultura del internet y el gaming.
Hollywood ha pasado años buscando emular el éxito inicial de viejas franquicias. En este verano no solo tenemos en cartelera una nueva cinta de Star Wars, sino que se viene una nueva versión de Scary Movie, otra de Toy Story y hasta una nueva de He-Man. Hollywood sigue apostando por nostalgia mientras las nuevas generaciones buscan experiencias distintas. Pero estos nuevos directores conocen a las audiencias jóvenes porque interactúan con ellas en su día a día, saben qué temas les interesan y qué lenguaje audiovisual emplear con ellos. Quizá esa sea la razón por la que sus películas llaman cada vez más la atención y fomentan que, entre las generaciones Z y centennial, el cine vuelva a ser una actividad grupal y de amigos.
Habiendo visto Obsesión, puedo decir que se trata de una película inquietante tanto por el tema que aborda, como por el lenguaje audiovisual que maneja. Realmente es una película que se vive mejor en una sala de cine llena en la cual se puede percibir el asombro e inquietud del público. Entiendo porque se está volviendo una recomendación de boca en boca y más en audiencias entre 18 a 36 años. Seis años después de la pandemia de COVID, quizá el cine empiece a descubrir que su recuperación no está en reciclar franquicias una y otra vez, sino en dejar que talentos jóvenes hagan películas que conecten con las futuras generaciones y que la gran pantalla siga siendo ese punto de encuentro social que ha sido por más de cien años.



