¿Peligro por ébola en el Mundial 2026?

Especialistas de la UNAM descartaron un riesgo alto de brote de ébola en México durante el Mundial 2026, debido a las bajas vías de transmisión comunitaria.
La emoción por el próximo Mundial de Fútbol 2026 se ha visto entrelazada con dudas sanitarias tras confirmarse que el brote activo de ébola en la República Democrática del Congo se extendió a Uganda.
En este contexto, la selección del Congo disputará un partido oficial contra Colombia el próximo 23 de junio en el Estadio Akron de Guadalajara. Ante la inminente llegada de miles de turistas internacionales, diversos sectores de la ciudadanía han manifestado su preocupación sobre la posibilidad de que este evento deportivo detone un brote epidemiológico en territorio mexicano.
Para esclarecer el panorama, el doctor Jorge Baruch, Jefe de la Clínica del Viajero de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló en entrevista que la población debe mantener la calma, calificando el riesgo de contagios masivos en el país como “realmente bajo”.
La principal razón radica en la naturaleza de transmisión del virus. A diferencia de enfermedades como el COVID-19, el ébola no se transmite por vía aérea, sino mediante el contacto directo con secreciones corporales infectadas como orina, sudor, vómito o fluidos sexuales.
El especialista de la UNAM detalló que la enfermedad atraviesa dos etapas clínicas: la fase seca y la fase húmeda. Durante la fase seca, el paciente experimenta síntomas virales comunes como congestión nasal, periodo en el cual el nivel de contagio es mínimo.
Por el contrario, la fase húmeda es la etapa crítica y altamente contagiosa, caracterizada por diarreas severas y debilidad extrema. En este punto, el paciente es incapaz de mantenerse en pie, lo que reduce la probabilidad de que una persona en estado infeccioso viaje o asista a un estadio. Por ello, el ébola afecta históricamente a cuidadores y personal médico, no a comunidades generales en espacios públicos.
Asimismo, Baruch apuntó que la crisis en África responde a factores geográficos, pobreza estructural y conflictos bélicos que entorpecen el control sanitario.
La aparente explosión de casos en el Congo se debe a la llegada de ayuda internacional que agilizó el diagnóstico de casos sospechosos acumulados, los cuales inicialmente se confundieron con dengue o fiebre amarilla por fallas en las pruebas rápidas.
Con este respaldo científico, las autoridades confirman que tanto la afición local como la extranjera pueden disfrutar de la contienda mundialista con total tranquilidad.



