Emprende Omar Muñoz “cacería fiscal” en zona metropolitana de Puebla

Comerciantes de Puebla y Cuautlancingo denuncian cobros duplicados e incertidumbre jurídica debido a inspecciones irregulares provocadas por los límites territoriales mal definidos entre ambos municipios.
La disputa por los límites territoriales volvió a encenderse en la zona conurbada de Puebla, pero ahora con comerciantes y empresarios colocando el reflector sobre el Ayuntamiento de Cuautlancingo y su estrategia de recaudación. Las quejas ya no solo viven en redes sociales.
Durante las últimas semanas, dueños de negocios instalados en zonas limítrofes como Zavaleta, Forjadores y los alrededores de la Recta a Cholula denunciaron inspecciones constantes por parte de personal de Normatividad Comercial de Cuautlancingo. El reclamo se repite una y otra vez.
Según los afectados, aun mostrando licencias y permisos emitidos por el Ayuntamiento de Puebla, inspectores municipales desconocen esos documentos bajo el argumento de que los predios “pertenecen” a Cuautlancingo. El resultado ha sido incertidumbre jurídica y amenazas de clausura.
Empresarios también acusaron presiones para iniciar dobles empadronamientos o pagar nuevas licencias, algo que en la práctica termina generando una especie de doble tributación. Para pequeños y medianos negocios, el escenario se ha convertido en un desgaste económico permanente.
El tema escaló tanto que ya llegó a organismos empresariales. La Canacintra Puebla, encabezada por Carlos Julián Sosa, lanzó una crítica pública contra el gobierno de Omar Muñoz, señalando cobros excesivos e irregulares a empresas instaladas en esta franja metropolitana.
De acuerdo con la cámara, al menos 65 industrias y comercios han resentido este endurecimiento recaudatorio. Aunque el ayuntamiento sostiene que busca “ordenar la casa”, entre empresarios crece la percepción de que la estrategia terminó pareciendo más una avanzada fiscal que una regularización administrativa.
Omar Muñoz ha defendido públicamente su postura argumentando que gobiernos anteriores dejaron acuerdos opacos y permitieron una fuga histórica de recursos para Cuautlancingo. Incluso utilizó el caso de Volkswagen como ejemplo de la nueva política de captación fiscal que impulsa su administración.
Sin embargo, el verdadero fondo del conflicto sigue siendo el mismo de hace años: los límites territoriales mal definidos entre municipios.
Mientras el Congreso local mantiene congelada una solución definitiva, los negocios quedan atrapados en medio de mapas distintos, cobros duplicados y una guerra silenciosa donde, al final, quien termina pagando es el contribuyente.



