
A pocas horas de que concluya el plazo legal para la revisión contractual 2026, la empresa Volkswagen de México solicitó a todo su personal administrativo y no sindicalizado preparar las herramientas necesarias para laborar bajo la modalidad de trabajo remoto. La instrucción preventiva busca garantizar la continuidad operativa del consorcio alemán en caso de que las comisiones negociadoras no alcancen un acuerdo y se decrete el paro de actividades el próximo domingo 23 de agosto a las 11:00 horas en la planta de Cuautlancingo.
Mediante una circular interna, la compañía informó a sus colaboradores que el home office forma parte de los protocolos institucionales para afrontar un potencial escenario de huelga. Como parte de los preparativos, la directiva instruyó al personal a retirar de las instalaciones sus pertenencias corporativas y objetos personales mediante el procedimiento formal de Control de Propiedades, además de validar accesos y códigos de seguridad remotos para mantener el flujo de trabajo operativo fuera del complejo industrial.
La contingencia administrativa ocurre en el tramo final de las mesas de diálogo entre la representación patronal de la automotriz y la comisión revisora del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW). Las negociaciones se reanudaron tras acordar una prórroga de cinco días, en un contexto donde la representación laboral mantiene la exigencia de un incremento global del 17 por ciento, desglosado en un 13 por ciento directo al salario y un 4 por ciento en prestaciones. La empresa puntualizó que notificará los avances definitivos y los pasos a seguir a través de sus canales oficiales.



