DestacadasLocal

Pepe Chedraui: baja eficacia y sin capacidad de resolver problemas

Sólo 16.4% percibe efectiva a la SSC de Puebla; inseguridad, calles deterioradas y baja satisfacción en servicios cuestionan la capacidad de respuesta municipal.

La principal debilidad del gobierno municipal encabezado por José “Pepe” Chedraui no está sólo en la percepción de inseguridad, sino en la limitada confianza ciudadana en que el Ayuntamiento pueda resolver los problemas que afectan la vida diaria. Los datos disponibles muestran una distancia relevante entre el discurso de atención, las cifras oficiales de acciones realizadas y la experiencia que reporta la población.

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI ubicó a la “Capital Imparable” con 81.3% de percepción de inseguridad en junio de 2026. El porcentaje superó en 21.5 puntos el promedio nacional, que fue de 59.8%, y colocó a la ciudad entre las urbes con mayor sensación de inseguridad del país.

Más preocupante aún es la evaluación sobre la respuesta institucional. Sólo 16.4% de la población consideró efectiva la actuación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para atender la inseguridad en el municipio. En otras palabras, menos de dos de cada diez habitantes respaldaron la eficacia de la corporación municipal frente a uno de los problemas que más condicionan la vida en calles, colonias, comercios, transporte y espacios públicos.

El indicador refleja una evaluación directa de la capacidad del gobierno que encabeza Chedraui, el cual tiene a su cargo la prevención, proximidad, patrullaje, atención de emergencias y coordinación local.

El deterioro de la percepción no se limita a la seguridad. Durante el primer semestre de 2026, 43.2% de los hogares poblanos reportó haber vivido al menos una situación de inseguridad; además, 39.5% de la población adulta dijo haber enfrentado conflictos o confrontaciones con vecinos u otras personas. Estos indicadores apuntan a una ciudad donde la inseguridad se mezcla con tensiones de convivencia, deterioro urbano y una baja confianza en la capacidad de respuesta de las instituciones.

La incapacidad no es solo en seguridad

La calidad de los servicios públicos refuerza ese diagnóstico. La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 registró que sólo 40.1% de la población en Puebla se declaró satisfecha con los servicios públicos básicos. El resultado se ubicó 7.1 puntos por debajo del promedio nacional, de 47.2%, y dejó a la entidad entre las de menor satisfacción del país.

El problema más visible fue el estado de calles y avenidas. Apenas 12% de las personas consultadas manifestó conformidad con su cuidado. A escala nacional, la satisfacción en ese servicio fue de 23.7%; Puebla se ubicó, por tanto, alrededor de 11.7 puntos debajo de ese referente. Una ciudad con vialidades deterioradas no sólo enfrenta daños materiales y problemas de movilidad. También aumenta los riesgos para peatones, ciclistas, motociclistas y conductores, mientras alimenta una percepción de abandono urbano.

Alumbrado público, parques y jardines, drenaje y agua potable forman parte del mismo malestar. Cerca de 34% de las personas expresó conformidad con el alumbrado y el cuidado de parques; poco más de 39% lo hizo con drenaje y alcantarillado; y el nivel de satisfacción por agua potable fue de 40.9%.

El Ayuntamiento ha difundido que el programa Bacheando Puebla acumuló 433 mil 950 baches atendidos durante la actual administración. La cifra refleja capacidad operativa, pero no resuelve la contradicción con la percepción ciudadana. Si miles de intervenciones se reportan como atendidas y sólo 12% está conforme con las calles, el debate público debe pasar del volumen de acciones a la calidad, duración, ubicación y oportunidad de las soluciones.

La medición presupuestal añade otro elemento. A julio de 2026, el gobierno de la ciudad había ejercido 48% de los 7 mil 470 millones de pesos aprobados para el año; durante el debate de Cabildo se señaló que alrededor de mil 300 millones de pesos permanecían en cuentas bancarias. El Ayuntamiento ha argumentado que una parte relevante del gasto se ejecuta en el último cuatrimestre, pero los problemas urbanos no siguen el calendario electoral.

Una administración eficaz no se mide sólo por boletines, montos ejercidos o acciones contabilizadas. Se mide por cuántas personas obtienen una respuesta oportuna, por cuánto tiempo se mantiene una reparación y por si los habitantes vuelven a sentir que su gobierno puede resolver los problemas de la ciudad.

Gabriel Becerra

Gabriel Becerra Dingler es comunicador, mercadólogo y emprendedor mexicano especializado en comunicación estratégica, periodismo y desarrollo de contenidos para los sectores energético, industrial y económico.

Artículos relacionados

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button