Musica

Fred Again… – Boiler Room: La euforia triste

La sesión de Boiler Room: London (2022) de Fred again.. redefinió la electrónica actual convirtiendo notas de voz íntimas en una catarsis eufórica de UK garage.

Tengo que confesarlo: no era fan de Fred Again.. Su fenómeno me parecía ajeno a mis gustos, demasido UK Garage, Trap, Jungle y Drum & Bass, no me mal interpreten, buena musica pero not my cup of tea. Sin embargo, en un día del mes de julio de 2025, por la mañana al iniciar al prender mi lap top para comenzar a trabajar y abri Apple Music, me apareció su mix del Boiler Room en Londres.

Lo que comenzó como una reproducción por curiosidad se convirtió en un bucle obsesivo de 24 horas continuas. En la laptop, en el móvil y en el auto. Durante todo ese día no pude dejar de escucharlo. Había algo en esa mezcla de house y vulnerabilidad desarmante, esa sensación de estar completamente perdido en la vida pero al mismo tiempo abrazado por un optimismo que te invita a salir adelante y eso me pego por completo.

Aquel set de julio de 2022 no fue un simple DJ set de alta energía; fue una experiencia de sanación colectiva que redefinió la música electrónica pospandemia. En un espacio atestado donde la frontera entre artista y público desapareció, Fred Gibson demostró que la pista de baile no es solo un lugar para evadir la realidad, sino un refugio seguro para procesar las heridas más profundas.

El alma de este impacto reside en la forma en que el productor británico expone la fragilidad humana a través de sus composiciones. Canciones como “Danielle (smile on my face)” y “Angie (i’ve been lost)” no son meros fragmentos vocales colocados sobre un ritmo pegajoso; son testimonios reales de pérdida, duelo, aislamiento y desorientación. Al tomar la voz rota y cansada de Angie McMahon en “Angie (i´ve been lost)” y colocarla en un mashup con “Clara (the night it´s dark)” se convierte en magia pura, al mezclar la electrónica de la desesperación de tocar fondo con el house del optimismo de pasar de una noche oscura a la luz del día para salir adelante.

Esa misma catarsis se vuelve abrumadora en temas como “Strong” (de la mano de Romy de The XX) y en la emotividad pura de “Tanya (maybe life)”. Y es que la música te dice exactamente lo que necesitas escuchar cuando te sientes a la deriva. Está bien estar roto, pero no estamos solos y no tenemos que poder con todo lo que nos tira la vida.

Las voces repetitivas de los tracks funcionan como mantras de autoafirmación donde la tristeza no te hunde, sino que te empuja hacia arriba. Hay una belleza helada y al mismo tiempo cálida en cómo la vulnerabilidad lírica se entrelaza con explosiones de bajos eufóricos, tambores y sintetizadores, logrando que el llanto eufórico y el baile desinhibido ocurran en el mismo segundo.

A nivel técnico y escénico, la sesión brilla porque es genuina. Fred no se limita a mezclar pistas grabadas; toca los pads de su sampler en tiempo real con una entrega casi obsesiva, sonríe con empatía ante los accidentes del público y comparte la mesa con la gente que lo rodea. Esa cercanía física y honestidad brutal le devolvió el alma y el factor humano a la escena electrónica global.

Regresando a aquella primera vez que le di play, entrendí por qué este set se convirtió en un clásico instantáneo de la música electrónica. En un mundo que a menudo nos exige mostrar nuestra mejor cara y esconder la duda, el Boiler Room de Fred Again.. se siente como una mano extendida en la oscuridad.

Me enseñó que estar perdido es solo el primer paso para volver a encontrarse, y que a veces, la mejor forma de salir adelante es bailando a través de nuestras propias cicatrices, por que tal vez la vida no es tan mala como parece…

Soundwave

En Soundwave nos gusta desmenuzar y analizar la buena música, para contarte las historias que hay detrás de cada albúm.

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