Reprobados los servicios públicos y la confianza gubernamental en Puebla

La ENCIG 2025 reveló que seis de cada 10 poblanos están insatisfechos con los servicios públicos municipales, ubicando al estado entre los peores evaluados.
Los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 han encendido las alarmas en el estado de Puebla al revelar una profunda desconexión entre las demandas ciudadanas y la gestión de los Ayuntamientos. De acuerdo con el informe emitido por el INEGI, seis de cada 10 poblanos manifestaron una insatisfacción abierta respecto a la cobertura y calidad de los servicios públicos esenciales que reciben cotidianamente. La dimensión del descontento es masiva: de un universo de 17.2 millones de pobladores consultados en los ejercicios de medición, apenas 5.9 millones admitieron estar conformes con las prestaciones de sus gobiernos locales.
El desglose de los servicios peor evaluados evidencia crisis de infraestructura urbana urgentes de atender. El rubro que encabeza la indignación social es el mantenimiento, cuidado y pavimentación de calles y avenidas. En esta categoría, solo el 12% de las respuestas obtenidas (263 mil 869 de 2.1 millones) afirmaron estar conformes, reflejando el severo deterioro de las vialidades.
A este reclamo le siguen el descuido en parques y jardines y las deficiencias en el alumbrado público. Ambas áreas apenas alcanzaron un raquítico 34% de aprobación por parte de los habitantes. Por último, el sistema de drenaje y alcantarillado se consolidó como el cuarto servicio con peor desempeño, sumando el respaldo de poco más del 39% de los encuestados, lo que expone la vulnerabilidad de las redes sanitarias frente a la demanda de la población.
Más allá de la gestión municipal, el desencanto poblano también arrastra de manera directa a la administración estatal. La ENCIG colocó a Puebla muy por debajo de la media nacional en indicadores críticos como la calidad del agua potable, la eficiencia y percepción de seguridad de las corporaciones policiales, y los niveles de percepción de corrupción.
El golpe político más duro se observa en la confianza hacia el gobierno del estado: mientras el promedio de credibilidad en el país se sitúa en 40.4%, en la entidad poblana la cifra se desploma al 33.2%. Con este porcentaje, Puebla se posiciona entre las siete entidades federativas con menor confianza ciudadana en toda la República Mexicana, compartiendo el fondo de la tabla con estados como Zacatecas, Sinaloa, Michoacán y Oaxaca.



