
Volkswagen de México vive horas críticas en Puebla ante el posible estallido de huelga, previsto para este jueves 22 de octubre a las 11:00 horas. Empresa y sindicato negocian contrarreloj para evitar que se detenga la producción.
Las conversaciones se mantienen en instancias federales de la Ciudad de México. El plazo se agota mientras ambas partes buscan un acuerdo salarial que permita destrabar el conflicto o negociar una prórroga.
La tensión escaló el 15 de octubre, cuando los trabajadores rechazaron el convenio bianual que planteaba aumentos directos al salario de 3.80% para 2026 y 3.5% para el siguiente año.
En aquella consulta, el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) registró 3 mil 135 votos en contra y 2 mil 452 a favor. El resultado obligó a retomar las negociaciones.
La nueva propuesta empresarial contempla un incremento de 4.2% directo al salario por 12 meses, una mejora de 0.25% al fondo de ahorro y un pago adicional de 12 mil pesos para los sindicalizados.
El sindicato busca mejores condiciones para proteger el poder adquisitivo de sus agremiados. Entre las solicitudes discutidas figuran un ajuste cercano al 4.8% directo al salario y bonos superiores a los ofrecidos.
Ante un eventual cierre, la armadora comenzó los preparativos para que personal administrativo y de áreas compatibles trabaje a distancia. También emitió indicaciones para retirar herramientas y artículos personales indispensables.
El impacto de una huelga alcanzaría a las proveedoras de autopartes y comprometería la actividad exportadora. Sin un acuerdo o una prórroga antes del vencimiento, las banderas rojinegras marcarían el inicio del paro en la planta poblana.



