EE. UU. exige a Rusia respuestas por la misteriosa muerte en un laboratorio de peste en Siberia
Estados Unidos exigió formalmente a Rusia información sobre la muerte de una investigadora en un laboratorio de peste en Siberia, temiendo opacidad y riesgos biológicos.

El Gobierno de Estados Unidos intensificó sus gestiones diplomáticas para exigir transparencia a la Federación de Rusia ante la muerte de una investigadora de 28 años en el Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk, en Siberia.
La administración estadounidense emitió una comunicación diplomática formal (démarche) y entabló contacto directo a través del Departamento de Estado —liderado por el secretario Marco Rubio— y la Casa Blanca. Funcionarios de inteligencia y expertos en salud pública manifestaron su preocupación por la falta de apertura del Kremlin respecto a si la infección se trató de peste neumónica convencional o de un patógeno modificado mediante “ganancia de función”.
A pesar de que el presidente Donald Trump confirmó una llamada directa con su homólogo Vladimir Putin para abordar el tema, Washington ha recibido los reportes oficiales rusos con profundo escepticismo.
Las alarmas se encendieron tras la respuesta de contención desplegada en Siberia, la cual incluyó la puesta en cuarentena de centros médicos y el aislamiento preventivo de cerca de 200 personas, una escala que contrasta con la versión oficial emitida por el organismo regulador ruso que atribuyó el deceso a una neumonía no especificada.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su director Tedros Adhanom Ghebreyesus, solicitó aclaraciones adicionales a Moscú sobre informes periodísticos que sugieren la existencia de un segundo empleado hospitalizado con neumonía de causa indeterminada.
Analistas e investigadores internacionales compararon la reserva del Kremlin con la gestión inicial de la pandemia de COVID-19 en 2020, advirtiendo que la falta de transparencia pone en riesgo los protocolos globales de bioseguridad.



